"No menos que el saber, me place dudar". Dante Alighieri. Su comportamiento desde que comenzamos nuestro noviazgo encerraba siempre algún misterio hacia nuestra relacióny eso me creaba dudas sobre su verdadero deseo en relación a mi y nuestro amor. Mi propia naturaleza humana siempre me ha hecho dudar de todo lo que mis cinco sentidos perciben, hasta llegar a dudar de la existencia de Dios. ¿Porqué no dudar también de los humanos? Aún siendo real la existencia de Dios, ninguna persona puede sentirse culpable por haberlo dudado, pués hace 2015 años que nadie lo ha vuelto a ver.
Las dudas son como las espinas en la piel, unas duelen más y otras duelen menos, mientras otras duelen sólo con el tiempo; algunlas salen fácil y otras se quedan para siempre.
Su repentina e insistenteResistencia a utillzar la goma profiláctica (condón) en nuestra primera relación sexual luego de su regreso la convivencia matrimonial en Agosto de 1987 me creaba dudas de sus intenciones , pero por no ser dudas absolutas, unido a mi deseo sexual con la mujer que me gustaba, me hicieron sucumbir al placer. Hormona mata neurona. El tiempo me confirmó mi sospecha de que su intención era lograr un embarazo. Eso es fácil de comprender, pues sabemos que el deseo principal de la mayoría de las mujeres es ser madre; es una meta general no solo para ellas, también para los hombres y en esa sentido yo no era diferente. Por razones de naturaleza humana, esta meta se le complica más a las mujeres que a los hombres en la medida en que el cuerpo madura y envejece. Así se origina el deseo de la mujer en lograr un embarazo dentro de los límites saludables y sin riesgos adicionales. Estas limitaciones unidas a la realidad de que algunas mujeres tmen no lograr conocer hombre que la convierta en esposa y madre, las motiva, por razones personales validas para ellas y muchas veces en contra de sus mismas creencias, a buscar y lograr un embarazo que los haga reallidad su deseo de ser madre sin importar quien pueda ser el hombre que done el espermatozoide que haga realidad su sueño. Esto se ha convertido en un importante factor del aumento considerable de madres solteras. Sin embargo, esta decision voluntaria se presenta ante la sociedad como un aumento de padres irresponsables que abandonan a su s hijos y que se niegan a cumplir con sus oblligaciones; siempre acusan que "ella no lo hizo sola", sin considerer que él fué (pudo haber sido) usado por ella para donar su espermatozoide, función para la cual cualquier hombre era aceptado. Un ejemplo de esto fu la amiga en com,ún que que teníamos Adeline yo y que fué la persona que nos present, mi vecina Madeline, la misma que Dios dejó desprovista de belleza física por haber hecho una mala distibución de la misma al darle en exceso a su amiga de la infancia Adeline. Esta mujer (Madeline) inteligente y de trato agradable siempre estuvo consciente de su escasa belleza física por que no lograba atraer a ningún hombre que que pueda pensar en ella como opción para formalizer una relación de noviazgo y futuro matrimonio y hogar. Por eso, cuando todas su amigas y hasta su hermana menor ya se habían convertido en esposas y madres, y habiendo comenzado a entrar en una edad en la que, para muchas mujeres, comienza a ser tarde para convrtirse en madre, Madeline decidió volulntariamente, convertirse en madre soltera. Se encontraba tan segura de lograr su objetivo que le anunció su decision por adelantado a su madre y le advirtió que cuando la vea embarazada no poiense que cometió un error o que había sido seducida y engañada. Era su firme decisión y quería que se la respeten. Pero sólo faltaba algo para lograr su deseo de ser madre, conseguir un hombre que deposite en su cuerpo los espermatozoides necesarios; un donante involuntaro. Para eso tenía que jugar el juego sucio de la seducción. El primer paso fue mudarse de de su hogar y comnzar a vivir sola y lo hizo trasladándose de la ciudad de Ponce a San Juan, la ciudad capital. Allí conoció a un hombre de nacionalidad dominicana y que era músico en una agrupación que realizaba presentaciones musicales a ritmo de merengue, música típica dominicana. Atraída por ese hombre (¿atraída o seleccionado? ¿víctima?) Madeline comenzó a asistir a las actividades en las qllue se presentaba la agrupación musical hasta que finalmente consiguió llamar su atención y logró llevarlo a las profundidades lel lecho donde depositó en el canal correspondiente los elementos indispensables pqu buscan, encuentran y se unen con su generada apartación (óvulo) y lograr así el milagroso proceso biológico de la concepción. Varios meses después Madeline regresó a vivir nuevamente a Ponce, con un niño en sus brazos.
La decisión llevada a cabo por mi amiga Madeline no es algo que ocurre con poca frecuencia. Este comportamiento es uno relativamente normal en las mujeres que sienten que se les está haciendo un poco tarde para convertirse en madre. La misma Adeline es producto de una decisión similar tomada por su madre.
Años atrás, ser madre soltera era un estigma. Esto se debía a que las mujeres jóvenes que se convertían en madres solteras no lo hacían por decisión propia. La mayoría de las veces eran muchachas jóvenes que se encontraban activas sexualmente o que fueron seducidas pr algún varón que luego se negaba a reconocer su responsabilidad y sus obligaciones. Las leyes de entonces eran diferentes a las actuales y motivaba a algunos jóvenes varones a negarse a aceptar su parte y no firmaba nunca documento alguno aceptando el uso de su nombre y apellidos en el certificado de nacimiento del bebé por nacer. Esto convertía a la mujer en el hazmereir del barrio y la sociedad al ser rechazada por todos incluyendo en la mayoría de las ocaciones, a los propios padres de la joven mujer.
Hoy día para las mujeres, debido a los movimientos feministas, ser madre soltera es un orgullo y casi una meta. Los grupos feministas (por estricta conveniencia) se han encargado de cambiar el concepto de madre soltera. Hoy una mujer se casa legalmente con un varón, procrea uno o más hijos, adquiere un hogar para la familia y luego de un tiempo se convierte en feminista, solicita el divorcio (está comprobado que casi la totalidad de las peticiones de divorcios son hechas por las mujeres), asegura su futuro (hijos, casa, ingreso de pension alimentaria y/o alimony) pero aún así, esa misma mujer se declara con orgullo, madre soltera y la mayoría comienzan a manifestar púlicamente las "dificultades" de su situación. (Esto es más notable en el mundo artístico, por ser las partes figuras públicas). Esto, en opinion personal, es una ofensa para las verdaderas madres solteras del pasado.
El comportamiento de mi entonces esposa, Adeline, me provocaba una duda que luego se convirtió en realidad, ella buscaba un embarazo. Con el tiempo, esa duda que se convirtió en realidad se transformó en otra duda, en una duda mayor, en una gran duda, en una inmesa duda, en una peligrosa duda; oh Dios, que duda. Sus acciones pasadas, todo lo que ella hacía y decía, la convirtieron ante mi y ante Dios, en una persona no veráz. El resultado de éste reconocimiento ganado por ella era sólo uno: nada, absolutamente nada, de lo que ella diga o haga podia ser cierto. ¿Realmente deseaba ella quedar embarazada o lo que buscaba era justificar un embarazo que ya existía? ¿Buscaba ella una concepción, o buscaba ocultar una que ya había ocurrido?
Siempre que pude hacerlo, la asistí en todos los asuntos necesarios para lograr un embarazo seguro y sin riesgos. Esto incluía las visitas al médico ginecólogo y la información actualizada que éste nos brindaba. Pero debido a la confidencialidad que existe entre médico y paciente, toda la información médica en relación al progreso del embarazo, era filtrada por ella, lo que me obligaba a creer de buena fe todo lo que ella decía. Siempre me comentaba lo que el médico le había platicado en su visita y así me dio conocimieto de que el doctor le había informado que ella se encontraba padeciendo de alta presión en pleno embarazo y que el mismo médico le dijo que los recién nacidos provenientes de embarazos con esa condición maduraban más rapidamente que los embarazos regulares que no sufren complicaciones. Mi fe en sus palabras era ciega y mi ignorancia sobre ese asunto no me permitía dudar. Pero la verdad fué que nunca tuve personal y propio conocimento de su condición médica de hipertensión. (Y como realidad, en los siguientes veinte años, nunca más volvió a padecer de alta presión ni tan siquiera en el embarazo en el que nació nuestra segunda niña). Siempre que podia hacía mención de su alta presión y mencionaba la pre clamsia como posible consecuencia nefasta de la misma. Finalmente, llegó un día en que me dijo que el doctor la había citado para verla en el hospital y no en su consultorio que ubicaba en el centro de Río Piedras, frente a la Plaza de la Convalescencia.
La decisión llevada a cabo por mi amiga Madeline no es algo que ocurre con poca frecuencia. Este comportamiento es uno relativamente normal en las mujeres que sienten que se les está haciendo un poco tarde para convertirse en madre. La misma Adeline es producto de una decisión similar tomada por su madre.
Años atrás, ser madre soltera era un estigma. Esto se debía a que las mujeres jóvenes que se convertían en madres solteras no lo hacían por decisión propia. La mayoría de las veces eran muchachas jóvenes que se encontraban activas sexualmente o que fueron seducidas pr algún varón que luego se negaba a reconocer su responsabilidad y sus obligaciones. Las leyes de entonces eran diferentes a las actuales y motivaba a algunos jóvenes varones a negarse a aceptar su parte y no firmaba nunca documento alguno aceptando el uso de su nombre y apellidos en el certificado de nacimiento del bebé por nacer. Esto convertía a la mujer en el hazmereir del barrio y la sociedad al ser rechazada por todos incluyendo en la mayoría de las ocaciones, a los propios padres de la joven mujer.
Hoy día para las mujeres, debido a los movimientos feministas, ser madre soltera es un orgullo y casi una meta. Los grupos feministas (por estricta conveniencia) se han encargado de cambiar el concepto de madre soltera. Hoy una mujer se casa legalmente con un varón, procrea uno o más hijos, adquiere un hogar para la familia y luego de un tiempo se convierte en feminista, solicita el divorcio (está comprobado que casi la totalidad de las peticiones de divorcios son hechas por las mujeres), asegura su futuro (hijos, casa, ingreso de pension alimentaria y/o alimony) pero aún así, esa misma mujer se declara con orgullo, madre soltera y la mayoría comienzan a manifestar púlicamente las "dificultades" de su situación. (Esto es más notable en el mundo artístico, por ser las partes figuras públicas). Esto, en opinion personal, es una ofensa para las verdaderas madres solteras del pasado.
El comportamiento de mi entonces esposa, Adeline, me provocaba una duda que luego se convirtió en realidad, ella buscaba un embarazo. Con el tiempo, esa duda que se convirtió en realidad se transformó en otra duda, en una duda mayor, en una gran duda, en una inmesa duda, en una peligrosa duda; oh Dios, que duda. Sus acciones pasadas, todo lo que ella hacía y decía, la convirtieron ante mi y ante Dios, en una persona no veráz. El resultado de éste reconocimiento ganado por ella era sólo uno: nada, absolutamente nada, de lo que ella diga o haga podia ser cierto. ¿Realmente deseaba ella quedar embarazada o lo que buscaba era justificar un embarazo que ya existía? ¿Buscaba ella una concepción, o buscaba ocultar una que ya había ocurrido?
Siempre que pude hacerlo, la asistí en todos los asuntos necesarios para lograr un embarazo seguro y sin riesgos. Esto incluía las visitas al médico ginecólogo y la información actualizada que éste nos brindaba. Pero debido a la confidencialidad que existe entre médico y paciente, toda la información médica en relación al progreso del embarazo, era filtrada por ella, lo que me obligaba a creer de buena fe todo lo que ella decía. Siempre me comentaba lo que el médico le había platicado en su visita y así me dio conocimieto de que el doctor le había informado que ella se encontraba padeciendo de alta presión en pleno embarazo y que el mismo médico le dijo que los recién nacidos provenientes de embarazos con esa condición maduraban más rapidamente que los embarazos regulares que no sufren complicaciones. Mi fe en sus palabras era ciega y mi ignorancia sobre ese asunto no me permitía dudar. Pero la verdad fué que nunca tuve personal y propio conocimento de su condición médica de hipertensión. (Y como realidad, en los siguientes veinte años, nunca más volvió a padecer de alta presión ni tan siquiera en el embarazo en el que nació nuestra segunda niña). Siempre que podia hacía mención de su alta presión y mencionaba la pre clamsia como posible consecuencia nefasta de la misma. Finalmente, llegó un día en que me dijo que el doctor la había citado para verla en el hospital y no en su consultorio que ubicaba en el centro de Río Piedras, frente a la Plaza de la Convalescencia.
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